Sección 1 — Quién soy

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Los lugares donde buscamos

Por qué las respuestas de siempre no alcanzan

Así que salimos a buscar.

Eso hacemos los seres humanos. Sentimos el vacío y estiramos la mano hacia algo que lo llene. Y opciones no faltan.

Algunos nos lanzamos a un papel nuevo. Una carrera nueva. Una relación nueva. Si la identidad anterior se derrumbó, tal vez la siguiente aguante mejor. Así que construimos otra vez: paredes distintas, mismo cimiento.

Otros miramos hacia adentro. Terapia. Diarios personales. Libros de autoayuda. Y no son cosas malas; de verdad sirven. Pero tienden a decirte cómo estás configurado, qué te pasó, qué patrones cargas. Cosas importantes. Cosas ciertas. Pero no la respuesta completa.

Y algunos —y aquí me incluyo sin ninguna duda— hacemos todas las evaluaciones que encontramos.

Yo las hice todas. Lemon Leadership. Kolbe. Eneagrama. DISC. StrengthsFinder. Cada una me dio algo real. Aprendí que era alguien que aclara, que anima, que piensa en grande, que conecta. Podía describir mi diseño con lujo de detalle.

Pero esto es lo que ninguna pudo decirme: ¿hay algo cierto sobre mí que no cambie cuando cambian mis circunstancias?

Esa es la verdadera pregunta debajo de toda la búsqueda. No cómo estoy configurado, sino quién soy cuando todo lo demás se quita. No cuáles son mis fortalezas, sino ¿tengo un yo que se sostenga?

Las evaluaciones son brillantes con la primera pregunta. No pueden ni acercarse a la segunda. Y hasta que la segunda no se responde, la primera no te da lo que en realidad necesitas.

Hay un cansancio particular que viene de buscar algo que ni siquiera puedes nombrar. Avanzas —avanzas de verdad— y sin embargo aquello que en realidad buscabas sigue apenas fuera de tu alcance.

Tal vez lo has sentido. El retiro que abrió algo pero no lo terminó. El consejero que te ayudó a entender tu pasado pero no pudo decirte quién eres. La evaluación que describió tu personalidad con precisión y dejó intacta la pregunta más profunda.

No es que las herramientas hayan fallado. Es que les estábamos pidiendo algo para lo que nunca fueron hechas.

Hay un solo lugar donde la pregunta «¿quién soy?» puede responderse plena y definitivamente. Y no está dentro de ti. No está en un perfil. No está en un papel, ni en una relación, ni en un logro.

Está en aquel que te hizo. Y Él ha estado tratando de decírtelo desde antes de que nacieras.

Escritura

“¿Cómo va a ser posible que ustedes crean, si reciben gloria unos de otros, pero no buscan la gloria que viene del Dios único?”— Juan 5:44